Escogiendo la óptica que necesito para Birdwatching.
En la observación de aves, aunque no sea indispensable, es muy deseable el uso de instrumentos ópticos. Esto permite al observador percibir detalles que de otro modo sería difícil de ver, identificar aves a larga distancia, o simplemente contribuir al deleite de colores o despliegues de las aves.
La elección de compra de
instrumentos ópticos a menudo se convierte en un gran dilema, para neófitos e
incluso observadores más experimentados, lo que a veces conlleva la frustración
de sentir que se hizo una elección equivocada. Para empezar, hay que entender
que existen opciones con diferentes relaciones calidad-precio, acorde a su
bolsillo; y segundo, existen gamas altas de prestaciones ópticamente exquisitas
que deben ser comparadas entre líneas de productos prime, dirigidas a
profesionales o a acaudalados trotamundos.
La elección de
instrumentos ópticos para la observación de aves debería estar sujeta al tipo
de ave/hábitat que más frecuentamos, es decir: ¿Qué tipo de aves salgo a
observar más?, ¿en qué tipo de hábitat están? Si la respuesta son aves de
bosque, entonces deberías escoger binoculares con buena luminosidad y amplitud
focal (ángulo de visión), con un aumento entre 8-10x. Si la respuesta son aves
de cordillera, donde por lo general se “peina” un área extensa en busca de
actividad, o donde las aves no se acercan tanto, convienen binoculares con
mayor aumento (10-12x); esto da la posibilidad de revisar mejor y, en caso de
avistar, obtener más detalle –aunque el ángulo de visión disminuya
considerablemente–. Estos últimos también serían convenientes para uso en
humedales, si eres el tipo de observador que se desplaza continuamente. Por el
contrario, si tu observación es estacionaria en humedales, o para observar aves
marinas/playeras desde la costa, deberías pensar en un monocular, para el cual
vas a necesitar un trípode y una rótula (esto lo veremos más adelante). Con
ello será posible seguir aves planeadoras que vuelan alto, diferenciar aves con
mayor nivel de dificultad para su identificación, leer anillas o banderolas de
aves marcadas, o hacer "digiscoping" (acoplar una cámara o smartphone al
monocular para tomar fotos o video) (Figura 1). Los aumentos de los monoculares
van desde 9x hasta 60x u 80x, y la calidad de los cristales marca la diferencia
entre una experiencia satisfactoria y una total pesadilla.
Figura 1. Imagen capturada con sistema digiscoping de LEICA (óptica prime).
¿Cómo se construyen los binoculares: ROOF vs. PORRO?
Una vez que tienes claro
qué tipo de observador eres, el siguiente paso es entender cómo se construyen
los binoculares, ya que esto influye directamente en su peso, durabilidad y
mantenimiento. Los binoculares tienen dos tipos, que reciben su nombre según
cómo se configuran los lentes.
ROOF: presenta un diseño
óptico recto en el que las lentes del objetivo y del ocular están alineadas.
Son ligeros, muy resistentes a impactos y no necesitan colimarse con el paso
del tiempo (Fig. 2, izquierda). PORRO: se reconocen por su forma tradicional
“escalonada”, en la que los oculares están desplazados respecto a las lentes
del objetivo. Ofrecen una excelente percepción de la profundidad, imágenes
luminosas y una magnífica relación calidad-precio. Sin embargo, suelen ser más
voluminosos, más pesados y, con el tiempo, deben colimarse (Fig. 2, derecha).
Figura 2. Comparación entre binoculares ROOF y PORRO.
Calidad del vidrio y diámetro del objetivo
La calidad de la imagen
está sujeta a la calidad del vidrio, denominado BAK-4 o BAK-7. Están hechos de
materiales diferentes, lo cual les confiere distintos valores de transmitancia
lumínica, nitidez y distintos grados de aberración cromática; los BAK-4 son los
de mayor calidad y mayor precio.
Otra variable clave,
independiente del aumento, es el diámetro del objetivo (el segundo número en la
nomenclatura, por ejemplo 8x42 u 10x32). Un objetivo más grande capta más luz,
lo que se traduce en una imagen más luminosa, especialmente útil al amanecer,
al atardecer o en bosques cerrados; el costo es mayor peso y volumen. Por eso
un 8x42 suele ser más luminoso que un 10x32, aunque este último sea más
compacto y liviano para llevar en mochila. También conviene fijarse en el campo
de visión, generalmente expresado en metros a 1000 m de distancia (o pies a
1000 yardas): a mayor aumento, menor campo de visión, lo que dificulta
localizar aves en movimiento o en vuelo. Para observadores que recién empiezan,
un campo de visión amplio suele ser más importante que unos pocos aumentos
adicionales.
Figura 3. Ejemplos de aberración cromática con binoculares.
Rangos de precio y marcas
El mercado está repleto
de ofertas, incluyendo marcas emergentes de las que poco se sabe. Sin duda, los
grandes nombres serán un respaldo hasta cierto punto, pero dependerá mucho de
la línea que se adquiera (económica-media-alta-prime).
En la línea económica
(menos de 250 USD), Bushnell, Celestron y Vortex Diamondback pueden ser una
opción confiable. En la gama media (250 a 500 USD) se encuentran equipos con
prestaciones interesantes: vidrios BAK-4, recubrimientos múltiples para mejorar
colores y reducir aberraciones cromáticas (Fig. 3), propiedades
anti-empañamiento (purgado con gases nobles en su interior, como nitrógeno) y
resistencia al agua –incluso a la inmersión, en algunos modelos–. Sin embargo,
para usuarios exigentes se quedan cortos en nitidez o contraste con poca luz.
En este rango destacan Bushnell H2O (muy resistentes y de gran nitidez),
Celestron ED, Vortex Viper y Nikon Monarch (tal vez el mejor en este rango de
precios).
Para la gama alta (500 a
1200 USD), los cristales son de muy alta calidad y están totalmente recubiertos
(tratamientos especiales), con detalles como perillas de enfoque fácil, ajuste
preciso, y gran luminosidad y contraste aun con poca luz. En este rango pueden
entrar binoculares usados en buen estado, con algunos años mas aún
excepcionales, como LEICA Trinovid o Zeiss Terra, y un poco más arriba, Vortex
Kaibab o Swarovski CL Pocket.
En la gama prime,
predominan los amantes de LEICA o Swarovski, aunque hay otros modelos con
precios menos elevados que son muy buenos, como Vortex Razor HD o Zeiss
Victory. Los modelos que lideran el epítome de los binoculares son Noctivid y
Ultravid de LEICA, por lejos lo mejor de lo mejor: un binocular para toda la
vida. Por otro lado, está el Swarovski EL o NL Pure, favoritos de muchos,
aunque este último ha presentado una frustrante tendencia a deteriorarse
relativamente rápido en el material tipo foam que lo recubre, como se aprecia
en la Figura 4. Según se comenta ampliamente en foros, el deterioro ocurre más
rápido en ambientes tropicales, probablemente por la humedad –al igual que
ocurre con las suelas de algunos modelos de zapatillas–. Al desmoronarse el
foam, el pegamento queda expuesto y se pega a las manos del usuario.
En la gama prime hablamos
de equipos de más de 2000 USD, por lo que vale la pena preguntarse: ¿necesito
realmente binoculares prime? Para al menos el 99% de los observadores, la
respuesta será un rotundo no.
Monoculares y telescopios terrestres
Para monoculares, en
calidad lidera Swarovski (extremadamente costoso), seguido de Zeiss, Leica y
Kowa, y un poco más atrás Vortex, con sus distintas gamas más asequibles,
además de otras marcas como Bushnell, Vanguard o Celestron. Para cualquiera de
ellos será necesario un trípode “decente” (ligero, robusto, estable, con una
buena rótula para panear con suavidad).
Figura 5. Monocular con ocular angular (izquierda) versus ocular recto (derecha).
Existen con visor u ocular angular o recto (Fig. 5), y pueden tener un rango de aumentos (por ejemplo, 9x-26x) o aumento fijo (50x). Los de aumento fijo ofrecen más nitidez y menos aberraciones, aunque los de aumento variable pueden ser más útiles en el campo. Mientras mayor sea el aumento del monocular, mayor estabilidad será necesaria, lo que implica un trípode de mayor calidad.
Desde las gamas medias,
algunos modelos ofrecen oculares intercambiables o la posibilidad de acoplar un
adaptador para montura de cámaras DSLR o mirrorless (Figuras 6 y 7).
Actualmente, sin embargo, es más común adaptar un smartphone con acoples más
simples (Fig. 8).
Figura 6. Soporte QPL-SCOPE A de digiscoping para
monocular con visor angular.
Figura 7. Adaptador Digiscope Kowa TSN-PA8 para
cámaras réflex digitales, modelo TSN-600/660.
Figura 8. Adaptador Digiscope para smartphone con
binocular.
Conclusión
Antes de realizar una inversión importante en equipo óptico, sopesa los puntos mencionados y decántate por el que más se adapte a tu estilo de pajareo, a tu nivel de exigencia y, aún más importante, a tu presupuesto. Un equipo de gama media o alta de segunda mano es una gran opción; para ello recomiendo revisar ebay.com.
En relación a binoculares estabilizados (antivibración), serán abordados en una nueva publicación mas adelante.
Te invito a seguir
nuestra cuenta de IG: veoaves.cl, y a suscribirte a este blog para apoyar la
difusión de nuestro contenido.








Comentarios
Publicar un comentario