Contar aves bien: recomendaciones prácticas para birdwatchers y censistas
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Contar aves bien: recomendaciones prácticas para birdwatchers y censistas
Aquí van recomendaciones concretas, pensadas tanto para quien recién empieza a subir listas a eBird como para quien participa en censos coordinados como el Censo Neotropical de Aves Acuáticas (CNAA).
1. Antes de salir: la preparación importa tanto como el conteo mismo
- Elige el momento adecuado. La mayoría de las aves son más activas y vocalmente detectables en las primeras horas de la mañana; la detectabilidad tiende a caer hacia el mediodía. El viento y la lluvia fuerte también reducen notablemente la probabilidad de detectar aves, por lo que conviene evitar condiciones climáticas adversas al planificar un censo.
- Define el método antes de llegar al terreno, no una vez que ya estás frente a las aves. Improvisar el protocolo a mitad de camino introduce inconsistencias difíciles de corregir después.
- Familiarízate con el sitio. Conocer de antemano el transecto, los puntos de conteo y los obstáculos del terreno reduce errores de ubicación y ayuda a estimar distancias con más precisión.
2. Elige el método según tu objetivo
No existe un único "método correcto": la elección depende de qué quieres responder.
- Conteos puntuales (point counts): el observador permanece en un punto fijo durante un tiempo determinado y registra todas las aves vistas u oídas. Es el método más usado para monitoreo de aves terrestres y paseriformes, y permite repetir el mismo punto en distintas temporadas para comparar abundancias.
- Transectos lineales: el observador se desplaza por una ruta fija registrando aves y, cuando es posible, la distancia perpendicular a la que se detectan. Suele ser más eficiente que los puntos fijos para cubrir áreas grandes, aunque introduce sus propios sesgos: caminar demasiado rápido hace que se pierdan individuos, y caminar muy lento puede llevar a contar el mismo ave dos veces.
- Mapeo de territorios: consiste en visitar el mismo sitio varias veces durante la temporada reproductiva y marcar en un mapa cada detección, para luego inferir los límites de los territorios. Es el método más preciso, pero también el que más tiempo demanda, por lo que se reserva para áreas pequeñas y estudios de especies territoriales.
- Censos de aves acuáticas coordinados (como el CNAA): para humedales, playas y cuerpos de agua, el conteo directo de individuos —muchas veces en grupos grandes y móviles— sigue protocolos estandarizados aplicados dos veces al año (febrero y julio) en toda Sudamérica, con los resultados cargados a eBird.
3. Ten en cuenta que nunca detectas al 100% de las aves presentes
Uno de los puntos que más se pasa por alto en el birdwatching recreativo es que la detección es siempre imperfecta: no todas las aves presentes en un sitio son vistas u oídas, y esa "tasa de detección" varía según la especie, la distancia, el ruido ambiental, la cobertura vegetal y hasta la hora del día. Estudios en ecosistemas urbanos de Chile han encontrado que la probabilidad de detección puede caer drásticamente más allá de los 30 metros del observador, y que el ruido ambiental afecta de forma distinta a cada especie.
Esto tiene implicancias prácticas:
- Un conteo bajo no siempre significa pocas aves; puede significar baja detectabilidad ese día.
- Comparar conteos crudos entre sitios o fechas sin considerar la detectabilidad puede llevar a conclusiones erróneas sobre abundancia o tendencias.
- Para análisis más rigurosos existen métodos estadísticos (muestreo por distancia, modelos de ocupación, modelos N-mixtos) que permiten corregir por esta detección imperfecta, aunque para el birdwatching cotidiano basta con tenerlo presente y estandarizar el esfuerzo (mismo tiempo, misma distancia, condiciones similares).
4. Buenas prácticas si registras tus conteos en eBird
Si tu objetivo es que tus datos sirvan para ciencia ciudadana, hay reglas simples que aumentan mucho su valor:
- Presenta listas completas: registra todas las especies que lograste identificar, no solo las más vistosas o raras. Una lista completa permite inferir que las especies no reportadas realmente no fueron detectadas, y no que fueron omitidas a propósito.
- Elige el protocolo correcto (estacionario, en desplazamiento, incidental) según cómo hiciste realmente la observación, y registra el esfuerzo: tiempo, distancia recorrida y número de observadores.
- Cada lista debe corresponder a una sola fecha y una sola ubicación. Mezclar observaciones de lugares distintos en un mismo listado reduce su utilidad para análisis espaciales.
- Sé conservador con las identificaciones dudosas y documenta bien las especies inusuales (fotos, grabaciones, notas de campo); esto facilita la revisión por parte de otros observadores y mejora la calidad general de la base de datos.
5. Cómo estimar bandadas grandes (cuando contar uno a uno ya no es posible)
Tarde o temprano te vas a topar con una bandada de cientos o miles de individuos —flamencos en un salar, gaviotas en un basural, playeros en la desembocadura de un río— donde contar ave por ave es imposible. Ahí no sirve poner una "X" para indicar simplemente que "hay muchas": una estimación, aunque sea aproximada, siempre aporta más información que la ausencia de un número, porque permite comparar abundancias en el tiempo y detectar cambios reales en las poblaciones.
Estas son las técnicas más usadas:
- Conteo por bloques o cuadrículas. Se divide mentalmente (o con la ayuda de los binoculares/telescopio) el campo visual en secciones de tamaño similar, se cuenta con precisión el número de aves en una o algunas de esas secciones, y luego se multiplica por el número total de secciones. Funciona mejor cuando las aves están relativamente quietas (posadas, descansando, alimentándose en el suelo o el agua) y la densidad es razonablemente uniforme; si la bandada se concentra más en el centro que en los bordes, conviene ajustar la estimación en vez de aplicar el mismo promedio a toda la superficie.
- Conteo por agrupaciones (5, 10, 50, 100...). En vez de dividir el espacio, se agrupa mentalmente a las aves en bloques de un tamaño fijo —por ejemplo, "grupos de 10"— y se cuenta cuántos grupos de ese tamaño caben en la bandada completa. Se usa especialmente en bandadas de una sola especie y con densidades más altas, donde el conteo individuo por individuo sencillamente no da abasto.
- Conteo por incrementos, para bandadas en movimiento que pasan de una vez. Si un grupo compacto de aves cruza frente a ti (por ejemplo, un bando de cormoranes en vuelo), puedes ir sumando por bloques a medida que pasan, en lugar de intentar contar cada individuo por separado.
- Conteo por tasa de paso, para flujos migratorios constantes. Cuando hay un paso continuo de aves durante un período prolongado —como ocurre en puntos de conteo de aves rapaces o playeras en migración— conviene contar cuántas aves pasan en un intervalo corto y representativo (por ejemplo, un minuto) y extrapolar esa tasa al tiempo total de observación, en vez de intentar llevar la cuenta continua de cada ejemplar.
- Fotografías para conteo posterior. Cuando la bandada es muy densa, está relativamente quieta y el tiempo en terreno es limitado, tomar una o varias fotos que cubran toda la extensión del grupo permite hacer después un conteo exacto (o una estimación por bloques mucho más precisa) sobre la imagen, sin la presión del momento.
- Estimar proporciones en bandadas mixtas. Cuando conviven varias especies en un mismo grupo, se puede tomar una muestra representativa de una sección de la bandada, calcular qué proporción corresponde a cada especie, y aplicar esa proporción al total estimado del grupo completo.
Dos advertencias importantes:
- Las bandadas grandes casi siempre se subestiman, no se sobreestiman. Es fácil "quedarse corto" al extrapolar la densidad de los bordes —donde suele haber menos aves— al resto de un grupo mucho más denso en el centro. Conviene revisar la estimación una segunda vez antes de registrarla.
- La estimación por bloques requiere ajustar la escala cuando hay profundidad (bandadas en el agua o en vuelo que se extienden hacia el fondo del campo visual, no solo a lo ancho): una cuadrícula pensada para una superficie plana puede llevar a subestimar fuertemente el número real si no se corrige por esa tercera dimensión.
La técnica a usar depende de si la bandada está quieta o en movimiento, si es de una especie o mixta, y de cuánta experiencia tengas con ese tipo de concentración; con la práctica, la calibración del ojo mejora notablemente.
6. Súmate a redes de censistas de un país
Buena parte del conocimiento sobre distribución y abundancia de aves en Chile proviene de esfuerzos coordinados de observadores voluntarios. La Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC) coordina desde 2009 el Censo Neotropical de Aves Acuáticas en el país, cubriendo humedales, playas y desembocaduras a lo largo de todo el territorio, con datos que se suben directamente a eBird. Participar en estas instancias es una excelente forma de aprender protocolos estandarizados y de que tus conteos aporten a un esfuerzo de monitoreo de largo plazo.
Dejo a continuación una lista de coordinadores del CNAA en Sudamérica:
| País | Organización coordinadora | Sitio web |
|---|---|---|
| Argentina | Aves Argentinas / AOP | avesargentinas.org.ar |
| Bolivia | Asociación Boliviana de Ornitología (ASBOR) | lac.wetlands.org/bolivia |
| Brasil | Centro Nacional de Pesquisa e Conservação de Aves Silvestres (CEMAVE) | lac.wetlands.org/brasil |
| Chile | Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC) | redobservadores.cl |
| Colombia | Red Nacional de Observadores de Aves (RNOA) y Asociación Calidris | lac.wetlands.org/colombia |
| Ecuador | Aves & Conservación (Corporación Ornitológica del Ecuador) | lac.wetlands.org/ecuador |
| Paraguay | GUYRA Paraguay | http://www.guyra.org.py/ |
| Perú | Grupo Aves del Perú (GAP) | grupoavesdelperu.org |
| Uruguay | Averaves y Aves Uruguay-GUPECA | lac.wetlands.org/uruguay |
| Venezuela | Unión Venezolana de Ornitólogos (UVO) | uvovenezuela.org |
La coordinación regional del CNAA está a cargo de Wetlands International / Fundación Humedales (lac.wetlands.org), donde se puede consultar el directorio de coordinadores actualizado y las planillas de conteo de cada país.
7. Errores comunes que conviene evitar
- Contar solo especies "interesantes" y omitir las comunes.
- Anotar una "X" en vez de una estimación numérica frente a bandadas grandes.
- Aplicar la densidad de los bordes de una bandada a toda su extensión, sin corregir por zonas más concentradas.
- No registrar el tiempo ni la distancia recorrida, lo que impide luego estandarizar el esfuerzo.
- Cambiar de método a mitad de un censo sin dejarlo documentado.
- Asumir que un ave no detectada implica que no está presente.
En síntesis
Contar aves con rigor no requiere equipamiento sofisticado ni formación académica: requiere sobre todo consistencia, documentar el esfuerzo y ser consciente de que ningún conteo captura el 100% de lo que hay en el sitio. Aplicar estas prácticas simples —elegir bien el método, considerar la detectabilidad, completar listas en eBird y sumarse a redes de censistas— convierte una salida de birdwatching en un aporte real a la conservación.
Referencias bibliográficas
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- Kéry, M., & Royle, J. A. (2016). Applied Hierarchical Modeling in Ecology: Analysis of Distribution, Abundance and Species Richness in R and BUGS. Academic Press.
- Sutherland, W. J. (Ed.). (1996). Ecological Census Techniques: A Handbook. Cambridge University Press.
- Farnsworth, G. L., et al. (2014). Modelo jerárquico combinando muestreo por distancia y eliminación de tiempo para estimar la probabilidad de detección de aves durante conteos en puntos. The Auk / Ornithology, 131(4), 476–494.
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- eBird. eBird Best Practices y Guide to eBird Protocols. Help Center de eBird, Cornell Lab of Ornithology. https://support.ebird.org/
- Medrano, F., & Tejeda, I. (2017). Guía para usar eBird en Chile. Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC).
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- Matus, R., Díaz Segovia, F., & Schmitt, F. (2010). Censos Neotropicales de Aves Acuáticas en Chile – Resultados 2009. Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile.
- Wetlands International. Censo Neotropical de Aves Acuáticas: The First Ten Years, 1990–1999.
- Sullivan, B. L., et al. (2014). The eBird enterprise: an integrated approach to development and application of citizen science. Biological Conservation, 169, 31–40.
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- García Walther, J., et al. (2012). Técnicas de estimación de bandadas de aves playeras y acuáticas, citado en: Pronatura Noroeste A.C., Manual para el monitoreo de poblaciones invernantes y reproductoras de aves playeras, sección "Preparación y métodos de censado".
- Reiter, M. E., et al. (2012). Referencia sobre la técnica de conteo por bloques o cuadrículas, citada en: Pronatura Noroeste A.C., Manual para el monitoreo de poblaciones invernantes y reproductoras de aves playeras.
- Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile (ROC). (2008). Cómo realizar un censo de aves. La Chiricoca, N.º 6, junio 2008.

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